
Si no eres la persona que acosa ni tampoco eres la víctima, pero has presenciado situaciones de acoso escolar, debes saber que puedes ayudar a parar esta situación. Ser espectador o espectadora de una agresión y no intervenir, significa aceptar la violencia y estar de parte del acosador o acosadora. Probablemente, esta situación no te deje indiferente. Puede que te provoque ira, enfado, impotencia y, a la vez, tengas miedo a intervenir. Precisamente por todo esto, hay que manifestarlo abiertamente. Te será más fácil si cuentas con la ayuda de otros compañeros y compañeras.
Nadie se merece el maltrato. Aquí van algunos consejos para convertirte en espectador activo:
. Denuncia la situación. Acude al adulto más cercano y cuéntale lo que sucede. Si no te atreves,
hay maneras de hacerlo anónimamente (buzón del colegio, teléfono, correo electrónico,...)
. Ofrécele a la víctima tu apoyo (que comparta sus sentimientos y su angustia con algún adulto,
acompáñale para que se sienta más confiada,...)
. Muestra tu rechazo frente a una conducta de acoso. Los y las intimidadoras sólo pueden acosar
si los espectadores les apoyan con su pasividad. Debes apoyar a la víctima.
. Puedes hacer algún comentario en voz alta, si presencias la situación de acoso, pero evita usar la
violencia contra el agresor o la agresora. Eso le ridiculizará y seguramente cesará la agresión.
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