Puedes ensayarlos, intentándote imaginar una escena en la que tengas que actuar con un estilo asertivo. Cuando te hayas imaginado esta escena, puedes desarrollar los siguientes puntos:
. Expresar nuestros derechos, lo que deseamos, necesitamos y nuestros sentimientos respecto a la situación. Dejar atrás los reproches, el deseo de herir y la autocompasión.
. Definir el objetivo y tenerlo presente.
. Señalar el momento y lugar adecuado para expresarse.
. Caracterizar la situación de la forma más detallada posible.
. Adaptar: definir los sentimientos en primera persona. Por ejemplo decir frases que incluyan: "yo creo", "yo siento", "a mí me parece", "yo me siento".
. Limitar el objetivo: concreto y firme.
. Aumentar la posibilidad de obtener lo que deseamos si contamos con la cooperación de la otra persona. Tener presente las consecuencias negativas si no nos ayuda.
Una vez que lo hayas ensayado puedes probarlo en la realidad. A medida que vayas practicando cada vez te costará menos. |