 |
| 
Conocer nuestras emociones supone que, por ejemplo, cuando nos enfadamos mucho con alguien, somos conscientes de ese enfado. El hecho de ser conscientes de esa emoción nos puede permitir parar y controlar la situación. Si no somos conscientes de ello, lo que nos puede pasar es que en medio del enfado y la cólera peguemos a la persona que nos ha hecho enfadar, o en algún modo nos excedamos. Tener conciencia de nuestras emociones nos permite aplicar la inteligencia a situaciones emocionales.
Algunas de las emociones que podemos tener son:
Ira: rabia, enojo, resentimiento, furia, indignación, exasperación, acritud, animosidad, irritabilidad, hostilidad y, en caso extremo, odio y violencia.
Tristeza: aflicción, pena, desconsuelo, pesimismo, melancolía, autocompasión, soledad, desaliento, desesperación y, en caso extremo, depresión grave.
Miedo: ansiedad, temor, preocupación, aprensión, consternación, inquietud, desasosiego, incertidumbre, nerviosismo, angustia, susto, terror y, en caso extremo, fobia y pánico.
Alegría: felicidad, gozo, tranquilidad, contento, beatitud, deleite, diversión, dignidad, placer sensual, estremecimiento, rapto, gratificación, satisfacción, euforia, capricho, éxtasis y, en caso extremo, manía. |
|
|
Amor: aceptación, cordialidad, confianza, amabilidad, afinidad, devoción, adoración, enamoramiento.
Sorpresa: sobresalto, asombro, desconcierto, admiración.
Aversión: desprecio, desdén, displicencia, asco, antipatía, disgusto y repugnancia.
Vergüenza: culpa, perplejidad, desazón, remordimiento, humillación, pesar y aflicción.
Saber manejar nuestras emociones/
Saber manejar nuestras emociones no supone eliminarlas o reprimirlas, sino encontrar el equilibrio entre emociones negativas como la rabia y las positivas como la alegría. No se trata de no enfadarse nunca, sino de saber enfadarse con la persona adecuada, en un grado exacto, en el momento que toca, y de una manera justa y correcta, y esto es muy difícil y necesita de la inteligencia emocional. Controlar las emociones hace que no se bloquee nuestra capacidad de hacer cosas. Con el equilibrio aplicamos la inteligencia emocional y permitimos que aparezcan también en nosotros otras capacidades mucho más racionales.
 |
|