Diccionario Juegos Tú opinas Tú opinas Adeslas Concurso Consultorio Foro Clikasalud Clikágora Webquest FAQ's Diccionario Sexualidad Drogas Consejos para una buena salud Salud mental Biblioteca virtual Biblioteca virtual Salva tu pantalla

Conocer nuestras emociones supone que, por ejemplo, cuando nos enfadamos mucho con alguien, somos conscientes de ese enfado. El hecho de ser conscientes de esa emoción nos puede permitir parar y controlar la situación. Si no somos conscientes de ello, lo que nos puede pasar es que en medio del enfado y la cólera peguemos a la persona que nos ha hecho enfadar, o en algún modo nos excedamos. Tener conciencia de nuestras emociones nos permite aplicar la inteligencia a situaciones emocionales.

Algunas de las emociones que podemos tener son:

Ira: rabia, enojo, resentimiento, furia, indignación, exasperación, acritud, animosidad, irritabilidad, hostilidad y, en caso extremo, odio y violencia.

Tristeza: aflicción, pena, desconsuelo, pesimismo, melancolía, autocompasión, soledad, desaliento, desesperación y, en caso extremo, depresión grave.

Miedo: ansiedad, temor, preocupación, aprensión, consternación, inquietud, desasosiego, incertidumbre, nerviosismo, angustia, susto, terror y, en caso extremo, fobia y pánico.

Alegría: felicidad, gozo, tranquilidad, contento, beatitud, deleite, diversión, dignidad, placer sensual, estremecimiento, rapto, gratificación, satisfacción, euforia, capricho, éxtasis y, en caso extremo, manía.

Amor: aceptación, cordialidad, confianza, amabilidad, afinidad, devoción, adoración, enamoramiento.

Sorpresa: sobresalto, asombro, desconcierto, admiración.

Aversión: desprecio, desdén, displicencia, asco, antipatía, disgusto y repugnancia.

Vergüenza: culpa, perplejidad, desazón, remordimiento, humillación, pesar y aflicción.

Saber manejar nuestras emociones/

Saber manejar nuestras emociones no supone eliminarlas o reprimirlas, sino encontrar el equilibrio entre emociones negativas como la rabia y las positivas como la alegría. No se trata de no enfadarse nunca, sino de saber enfadarse con la persona adecuada, en un grado exacto, en el momento que toca, y de una manera justa y correcta, y esto es muy difícil y necesita de la inteligencia emocional. Controlar las emociones hace que no se bloquee nuestra capacidad de hacer cosas. Con el equilibrio aplicamos la inteligencia emocional y permitimos que aparezcan también en nosotros otras capacidades mucho más racionales.

<pág. pág.>

mapa web contacto quienes somos
nota legal